Se le restituye su valor a la mamografía


Un estudio canadiense desacreditando el valor de la mamografía para la detección del cáncer de pecho es descalificado por la Sociedad Americana del Cáncer. Se sigue recomendando mamografía anual.

La Sociedad Americana del Cáncer confirma el valor de la mamografía para las mujeres. Después de la publicación del controversial estudio canadiense en donde se dice que la mamografía no salva más vidas que un examen de pecho anual, la Sociedad Americana del Cáncer confirmó el valor de la mamografía para la detección del cáncer de pecho.

Cuando no existió diferencia en las tasas de mortalidad entre los dos grupos, su autor el doctor Anthony B. Miller de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Toronto y otros colegas concluyeron que, "en mujeres de 50 a 59 años de edad, el hacerse mamografías anuales además de su examen físico no tuvo impacto sobre la mortalidad de cáncer de pecho.

Ventajas de la mamografía

La ventaja principal de una mamografía es encontrar en cáncer de pecho en su forma más pequeña antes de que este se extienda a los ganglios linfáticos. Los demás estudios sobre mamografías demuestran su efectividad detectando con mayor frecuencia el cáncer en los ganglios linfáticos comparado con grupos de mujeres que no recibieron mamografía.

Se critica la validez y conclusiones del estudio canadiense y es un buen recordatorio para los investigadores y para los médicos que hacen decisiones importantes sobre la salud de un paciente de un solo estudio médico.

Otros estudios pequeños y grandes han producidos datos que confirman la importancia de la mamografía anual para mujeres no solo de 50 a 59 años sino para mujeres de 40 a 49 años también. Además, otros estudios encuentran a la mamografía como una técnica superior al examen físico.

La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las mujeres con riesgo promedio de cáncer de pecho realizarse una mamografía anual comenzando a la edad de 40 años. Las mujeres deben auto-examinarse mensualmente y anualmente con un examen físico hecho por un médico además de la mamografía no como un substituto.